miércoles, 12 de septiembre de 2007

Mi del.icio.us

Equipo: Maribel Rojas
Valeria Sarabia
Marcia Vallejos
Tema: Desastres en la naturaleza
URL: "del.icio.us"

miércoles, 8 de agosto de 2007

Tiempo de reflexión


Hay quienes se inspiran en la naturaleza para llevar a cabo su arte o incluso su reflexión, hay para otros quienes resulta ser el medicamento más efectivo contra el estrés o la melancolía, y es que la naturaleza nos ofrece tantos aspectos para soñar e imaginar. ¿Quién no ha visto ovejas en las nubes o rostros de personas en los árboles?, ¿quién no ha descubierto figuras al mirar las estrellas o palabras con el mar? Y es así la magia de la naturaleza, el complemento de nuestra mente que nos invita a pensar y a crear, a jugar como niños con sólo un respiro o una mirada.
¿No es acaso por todo lo antes dicho tan importante la naturaleza para nuestra vida? Y siendo ésta tan generosa con sus aspectos ¿por qué la destrucción?.
Es lamentable ver el mar hermoso de los Puertos de Valparaíso y San Antonio, sólo por mencionar algunos, llenos de botellas y deshechos que los contaminan. Podríamos por un instante ponernos a pensar de qué sirve enseñarle a nuestros niños en los colegios a no contaminar haciendo dibujos sobre el medio ambiente, entre otras cosas, si al llegar a su hogar o incluso en trayecto a él como la gente bota los papeles al suelo. ¿Se han fijado lo “tragicómico” que resulta mirar un basurero en la calle, como está rodeado de envases teniendo toda su capacidad?. Se ha propuesto cobrar elevadas multas a quién sea sorprendido destruyendo la naturaleza o botando basura en el suelo, sin embargo como bien dice el dicho “del dicho al hecho…”.
Estamos siendo ingratos con nuestra naturaleza, la que nos regala momentos de satisfacción y nos hace ser artistas si es que así lo deseamos. En este momento se me ocurren más hechos “tragicómicos”, el de las personas que antes de botar un papel al suelo mira hacia todos lados, y es que algo de ese niño que dibujaba arbolitos y deseaba un aire más puro queda dentro de nosotros y ese algo les hace sentir una culpabilidad evidente, pero no quita que lo sigan haciendo.
Nuestra naturaleza, bueno lo que queda de ella, disfrutémosla y aprovechemos de soñar, recordaré además esta imagen de un árbol frondoso, pues de ellos ya no quedan muchos, ahora esos árboles que algún día lo fueron, descansan en muchos hogares a manos del fuego de la salamandra.